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Electrotango, la moda en Argentina

Integran grupos de jóvenes sonidos de sintetizadores al ritmo clásico de los bailes en las milongas

Especial/DPA
El Universal
Domingo 03 de abril de 2005

Buenos Aires (DPA). Está oscuro y hay mucho humo. De los altavoces suenan unos bajos tan fuertes que la vibración se siente en el pecho. Hay jóvenes sudados bailando en la pista. Pero esto no es una disco tecno sino una "milonga", como se llama a los salones en los que se baila tango en Buenos Aires.

Las jóvenes parejas, muchas en vaqueros y zapatillas, se mueven con habilidad, a veces con rapidez, otras, con lasciva lentitud. Están absortas en la música. Pero lo que sale de los altavoces suena diferente. Es electrotango, un sonido que mezcla los elementos tradicionales del tango con sampler, sonidos electrónicos y beats de trip-hop.

Es el Club Experimental de Tango-Arte, está ubicado en pleno barrio San Telmo y lleva abierto unos tres meses. Lo administran cinco amigos, que apenas superan los 20 años.

Pero tampoco las milongas tradicionales ignoran las nuevas tendencias y todas tienen en sus programas canciones de bajofondo, ultratango o tanghetto, y las hacen sonar de madrugada.

"No hay duda, Buenos Aires está viviendo una explosión del electrotango", dice Max Masri, integrante del grupo Tanghetto.

El proyecto Bajofondo Tango Club, dirigido por el conocido músico y productor Gustavo Santaolalla, recibió en 2003 el Grammy Latino al Mejor Álbum de Pop Instrumental.

"Fue lo que todos esperaban", explica Carlos Libedinsky, creador de "Narcotango".

Por eso, él, que hasta entonces tocaba tango clásico, comenzó a experimentar en 2000. Se inspiró en Massive Attack, Björk o Tom Waits, cuya música tiene una atmósfera densa y oscura.

En un principio las creaciones de este músico fueron rechazadas por los DJ de las milongas. Sólo cuando Bajofondo fue contratado en 2003 por una gran discográfica estadounidense, comenzó a moverse el ambiente.

El antecedente de este fenómeno, sin embargo, no está en Buenos Aires sino en París, desde donde en 1999 se difundió el trabajo de Gotan Project, un grupo dirigido por el argentino Eduardo Makaroff.

A pesar del éxito entre los jóvenes, el tango electrónico no es una sencilla música de discoteca. Los grupos están conformados por músicos con formación de tango clásica. En los conciertos son siete u ocho sobre el escenario con computadora, sintetizador y mesa de mezclas.

Incluso el tango clásico saca provecho de su vertiente electrónica. "Esta música es para muchos jóvenes el primer paso hacia el tango clásico", dice Masri, uno de los cerebros de Tanghetto. Sin embargo, algunos defensores de la antigua escuela descalifican a los jóvenes. Carlos los llama "talibanes". Pero Carlos no se deja intimidar. En otoño (boreal) actuará en Europa. "Es una suerte que justo ahora sea el momento en el que me puedo expresar con una música que al mismo tiempo conmueve a tantas personas."


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